Shopify
Ventas
Para marcas Shopify DTC de €2–20M. Cada lunes antes de las 9h recibes qué pedir, cuánto y cuándo — con los plazos ya verificados con tus proveedores.
Una persona real asume la decisión de compra. Tú apruebas y ejecutas.
Buenos días. Esto es lo que hay que pedir esta semana — cantidades ya calculadas con el plazo de entrega.
| SKU | Stock | Días restantes | Acción |
|---|---|---|---|
| Jersey Merino · Bosque / M | 142 | 9d | PEDIR YA |
| Jersey Merino · Bosque / L | 88 | 12d | PEDIR YA |
| Camisa Lino · Blanco / S | 36 | 5d | PEDIR YA |
| Tote Lona · Natural | 410 | 21d | PEDIR ESTA SEMANA |
| Gorro Lana · Antracita | 1.240 | 86d | SALUDABLE |
| Calcetín · Pack de 3 | 620 | 44d | SALUDABLE |
Nunca escribimos en tu tienda. Los pedidos se preparan en tu hoja para tu aprobación final.
Las consultas de plazos salen de ti, no de nosotros en tu nombre. Nosotros verificamos, tú mantienes la relación.
Cancela cuando quieras. Seguimos porque quieres trabajar con nosotros, no porque estés atado.
Ves el trabajo antes de comprometerte a nada.
Slack o WhatsApp para casos límite, cambios de estrategia y decisiones rápidas.
Ventas
Stock
Producción
| Llegada | MOQ | Proveedor |
|---|---|---|
| Semana 34 | 300 | Portugal |
| Semana 38 | 450 | Turquía |
Cinco preguntas, siempre en el mismo orden. El cálculo responde las cinco. Una persona revisa el resultado y decide qué acaba en tu brief.
Las ventas no cuentan toda la historia. Si un producto estuvo agotado dos semanas, esas ventas que no llegaron a ocurrir también son demanda. Se recuperan antes de calcular nada.
Se proyectan las próximas semanas con tu histórico, la temporada y la dirección de la tendencia. Un producto de invierno no se pide igual en septiembre que en marzo.
Se mira lo que tu proveedor ha tardado de verdad en tus últimos pedidos, no lo que dice el contrato. La diferencia entre los dos números es lo que suele provocar la rotura.
Con lo que tienes hoy, lo que vas a vender y lo que ya viene en camino, sale la fecha en la que llegas a cero. Esa fecha es la que manda sobre todo lo demás.
La cantidad que te cubre hasta la siguiente reposición, con colchón para que un retraso del proveedor no te deje a cero. Ajustada a sus mínimos y a lo que puedes gastar esta semana.
El cálculo propone. Una persona mira el contexto que los números no ven — un lanzamiento que viene, una campaña, un proveedor que ya avisó de un retraso — y decide qué acaba en tu brief del lunes. Si la recomendación falla, responde por ella.
Los cinco primeros pasos son cálculo y se ejecutan sobre tus datos. El último es la razón por la que esto no es una herramienta más: hay una persona que firma la recomendación y responde del resultado.
Abres la hoja de cálculo. Última actualización… hace dos semanas.
Miras por encima los más vendidos. Adivinas una cantidad de pedido. Esperas que el plazo siga siendo el mismo.
El proveedor responde: ese tejido ahora tarda 6 semanas, no 4. El plan se desmorona. Vuelta a empezar.
Pagas €2.000 de envío urgente para evitar una rotura.
El más vendido llega a cero. Te enteras por el DM de un cliente pidiendo el reembolso.
El Brief del Lunes llega a tu bandeja. 3 SKUs marcados, plazos verificados, cantidades calculadas. €8.400 de sobrestock identificados para liquidar.
Lo lees con el café. Respondes "adelante" en dos, preguntas algo en el tercero.
Los proveedores ya han sido consultados sobre plazos. Pedidos preparados en tu hoja, listos para tu aprobación final.
Sin envíos urgentes. Sin sorpresas. Sin pánico. Tu gestor vigila el inventario — tú descansas el domingo por la noche.
Un planner en nómina tarda tres meses en ser productivo y necesita que alguien le enseñe tu catálogo desde cero. Esto es la misma función — análisis de demanda, verificación de plazos, decisión de pedido — operativa desde la semana 1 y cancelable el mes que viene.
Cuando tu volumen justifique la contratación, tendrás meses de decisiones documentadas para que esa persona arranque en semana uno en lugar de en el mes tres.
Esas herramientas te mandan alertas. Nosotros te mandamos una decisión. La mayoría de marcas que llegan aquí ya probó alguna: el problema nunca fueron los datos, fue que nadie tenía tiempo de mantener la configuración al día. Las previsiones se desvían, los plazos quedan obsoletos y en tres meses todo vuelve a la hoja de cálculo. Nosotros asumimos el resultado que la herramienta debía entregar — y si el número falla, es nuestro trabajo arreglarlo.
En 48 horas desde que nos das acceso puntual de solo lectura: cada SKU en riesgo de rotura, cuánto efectivo tienes atrapado en sobrestock y exactamente qué pediríamos esta semana. Es útil de verdad aunque nunca llegues a contratarnos.
Unos cinco minutos a la semana — lo que tardas en leer el brief del lunes y responder. La configuración es una llamada de 20 minutos, sin integraciones que montar tú. A partir de ahí, el trabajo es nuestro.
No. La conexión con Shopify es de solo lectura — nunca escribimos stock, pedidos ni precios. Los pedidos se preparan en tu propia hoja para que los revises y los lances.
Ninguno. Mes a mes, tarifa fija, cancela cuando quieras. La auditoría gratis siempre va primero — decides después de ver el trabajo, no antes.
Entonces la corregimos y te explicamos por qué. Tienes a una persona que responde, no un dashboard que se encoge de hombros. Si un número falla, es cosa nuestra arreglarlo.
El Brief es el resultado — la operación es el trabajo detrás. Cada semana analizamos tu demanda real, verificamos los plazos de tus proveedores, revisamos el sobrestock buscando oportunidades de liquidación y tenemos en cuenta estacionalidad, tendencias y cambios de clientes. Después tomamos la decisión y te la enviamos el lunes por la mañana. Tienes una persona que responde por el resultado: si el Brief falla lo corregimos, si un proveedor cambia plazos ajustamos, si un SKU acelera lo detectamos. Tú apruebas y ejecutas — nosotros pensamos.
Un acceso puntual de solo lectura y en 48 horas tienes el análisis completo: cada SKU en riesgo, el efectivo atrapado en sobrestock y los pedidos exactos que haríamos esta semana.